top of page
  • Foto del escritorBeatriz Palacios Alcalá

¿Cuándo volverá la Grecia de las 'griegadas'?

Grecia, queremos que vuelvas porque te echamos de menos. El país heleno lleva desde el Oneiro mou de Gianna Terzi (2018) sin mandar una canción de inspiración típicamente griega al Festival y eso se nota en sus resultados, habiendo obtenido en los últimos ocho años sólo dos top10 con Stefania (2021) y Amanda Tenfjord (2022). ¿Les ha beneficiado o les ha perjudicado este cambio? Analizamos sus resultados más recientes e intentamos resolver esta cuestión en el siguiente post.


Koza mostra y Agathon Iakovidis en Eurovisión 2013


Grecia es un país que nos ha dado grandes alegrías en el Festival, siendo uno de los mejores participantes de la década de los 2000 al lograr doce top10 y su única victoria en 2005 con Helena Paparizou y su My number one. Las propuestas del país heleno se caracterizaban por contar siempre con toques de su folklore nacional, y si bien la mayoría de sus temas eran compras del Ikea de canciones (la madre Suecia), los descendientes de Apolo sabían darles su sello patrio. Pero esto dio un giro de 180 grados de un año para otro, cuando la decepción por no haber pasado a la final de 2018 con Yianna Terzi (injustísimo desde nuestro punto de vista) les hizo cambiar de rumbo y decantarse por cortes más genéricos e impersonales.


Las canciones que Grecia ha enviado al concurso europeo desde 2019 han perdido su originalidad y ya no son fácilmente reconocibles como helenas, cosa que antes sí sucedía, pues en cuanto sonaban sus primeras notas ya nos visualizábamos vestidos con túnica y tocando la lira bajo un olivo de Atenas. Sin embargo, sus propuestas más recientes resultan manidas y predecibles, y es que son temas que podrían presentarse a Eurovisión por países como San Marino, Azerbaiyán o Suecia, por poner sólo unos ejemplos, ya que no poseen ningún elemento que nos haga decir: "esto es Grecia".


Ahora, ese hueco que el país de los dioses ocupaba en el Festival ha sido llenado por Chipre, país también heleno que sigue trayéndonos temas de esencia mediterránea (en griego incluso, véase An me thimasai de Despina Olympiou), consiguiendo los buenos resultados (el segundo puesto de Eleni Foureira en 2018) que otrora pertenecían a su vecino peninsular. Es por esto que los fans de las pasadas candidaturas helenas se han convertido en seguidores de su hermano insular, Chipre, quien ha adelantado a Grecia por la derecha.



Además, Grecia tiene la virtud de ser uno de los pocos países que puede llevar canciones en inglés (aunque mejor si son en griego, como el Alcohol is free de Koza Mostra) al concurso europeo sin perder su sabor étnico propio y siendo genuinamente helenas. Como ejemplo, tenemos Aphrodisiac de Eleftheria Eleftheriou o la ya mencionada ganadora My number one. Canciones que se convertían automáticamente en hits europeos auspiciados por la cercana estación veraniega. Y sin olvidar la gran aportación del país al cartel de divas eurovisivas, esa figura imprescindible en cualquier edición del Festival que prácticamente inauguraron las intérpretes griegas.


Pero dejemos las opiniones subjetivas por un momento y pasemos a analizar los resultados que Grecia ha obtenido antes y después del cambio de paradigma. Empezando por su era más folklórica y limitándonos al presente siglo, vemos que la Hélade comenzó con muy buen pie, el fantástico tercer puesto en 2001 de Antique, posición que revalidarían tres años más tarde con Sakis Rouvas. Al año siguiente, en 2005, llegó la tan ansiada primera victoria griega con Helena Paparizou, a la que sucedieron seis años dentro del top10. Más tarde, en 2013, Koza mostra y Agathon Iakovidis volvieron a entrar en este grupo consiguiendo un honroso sexto lugar en la clasificación. Es a partir de 2014 cuando el país heleno empieza a entrar en decadencia y, aún manteniendo su sabor étnico, comienza a frecuentar los puestos más bajos del Festival, oscilando entre las posiciones 19 a 21 de la tabla. El primer mazazo de su historia en el concurso se produjo en 2016 con la no clasificación de Argo, hecho que se repitió en 2018 con Yianna Terzi (como hemos dicho antes totalmente injusto).



Tras estos dos duros golpes, a partir de 2019 la delegación griega decide dar un cambio radical a sus candidaturas y apostar por canciones de estilo más universal y menos local, iniciando una nueva etapa con Katerine Duska. Pero los resultados de esta nueva era se materializaron en 2021, comenzando su remontada con el décimo puesto de la joven Stefania y el octavo lugar de Amanda Tenfjord.


Como hemos visto con los resultados de las dos últimas décadas, los eurofans tienen claro qué debe ser Grecia en Eurovisión, y es un país que envíe canciones uniendo sonidos actuales con su folklore tradicional. Este es el camino que el país heleno debería seguir en los próximos años, cosa que no ha hecho esta edición, pues vuelven a presentar la balada típica e impersonal What they say del jovencísimo Victor Vernikos. Grecia, que actuará en el octavo lugar de la segunda semifinal, se encuentra actualmente en la posición 29 de las casas de apuestas, lo cual significaría su no pase a la final. Probablemente, Victor Vernicos alcanzará la gran final del sábado ya que en esta compite también su vecino Chipre, quien tradicionalmente otorga los doce puntos a su hermano peninsular, además de ser esta, a priori, la semifinal "fácil".


Dicho esto, aquí tenemos algunas propuestas de los artistas que Grecia podría mandar en los próximos años al Festival: la cantante Evangelía con un tema como Pali o Fotiá, que ha conseguido un gran éxito este año y que envío su canción a la selección interna de la presente edición, o la vuelta de Eleni Foureira y Tamta, con las que los helenos demostrarían a Europa que han abandonado su ya conocida xenofobia. Otra propuesta serían los intérpretes masculinos del estilo de los ya citados Koza mostra, Kostas Martakis o Sakis Rouvas, candidaturas siempre con ese corte étnico del sur continental.



Esperamos que Grecia vuelva al camino correcto porque tanto ellos como los eurofans nos lo merecemos.





1 Kommentar


nancy
13. Apr. 2023

Pali era una excelente canción para regresar no sólo con El idioma sino con la música que nos hace siempre escuchar, bailar y votar a Grecia 🇬🇷🇬🇷

Gefällt mir
  • Black Twitter Icon
bottom of page